
"Hay días en los que pierdo la sensatez,
hay días que preferiría desaparecer;
y cada día se me hace más increíble pensar,
en cómo un ser tan exacto y excesivamente parecido a mí,
puede entender las paradójicas ideas que se cuecen en mi cabeza.
Ideas que sabe ella bien cómo destilar, para luego colar.
Porque para ella es tan fácil como hacer la limonada.
Porque ella, está 'malditamente' llena de amor celestial,
ese que mata y pudre a los demás.
A todos menos a mí."
Y esa fue la vez primera en que el cielo, el infierno y el limbo se fusionaron para dejarme dormir en paz, junto a mamá.
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