Por: Gabriela García Ruiz
"Creo que nada es por gusto y todo tiene un inicio y un fin, lo infinito es soberbio"

lunes, 31 de mayo de 2010

Al detergente y al maní.


"De leopardo me convertí en vaca,
Y de zebra me convertí en reclusa
Es el poder del químico lo que distorsiona la realidad."

Tengo la mirada confusa y las pupilas borrosas,
tengo comezón en el paladar y la nariz curiosamente roja.
Es la reacción al estilo 'dominó' lo que me invade por dentro.

Las horas dejan de ser horas y son cada vez más peligrosas,
El aire deja de ser aire para convertirse en una nube gris nebulosa.
Mi respiración se acelera, mis latidos dan un salto de notas agudas a graves o llanas.
Y mi caja relincha como un 'chelo' , mis pulmones se hunden, se ciñen,
y me cuesta respirar.

Tengo el olor alrededor del cuello y tengo la sensación en el cuerpo de estar y no estar.
Soy sensible al tacto.
Soy proclive al cambio.
Y soy peligrosamente susceptible al maní.

"La manzanilla desinflama,
la valeriana me hace dormir,
el té verde me ayuda y,
el azahar me hace sonreír."

"Hoy soy una vaca,
una reclusa,
una figura inconclusa,
un producto del infortunio."

El detergente me ha despintado, me ha desdibujado me ha decolorado.
No soy más un leopardo,
no soy más una zebra.
El detergente me ha cortado la respiración.

Soy una vaca, una reclusa.
Una imagen real de quien mucho abusa.
Soy un producto del descuido.

"Soy yo, solo que en evidencia.
Soy yo, tratando de evadir la alergia al detergente
Soy yo, tratando de olvidar mi alergia al maní."





No espera, no avisa.


Son ya pasada las doce, es un nuevo día.
Hoy todos duermen por el momento, hasta que se abra el amanecer.
Amanecer que no quiero ver.

Es un día de cumpleaños, es un día de fiesta, es un día para alzar los brazos,
y porqué no un día para escupir al cielo.
Escupir esas emociones contenidas.
Escupitajo que si quiero sentir.

Las estrellas no se ve, y el cielo esté más nublado,
la humedad me da alergia y la noche se enfría.

Hace días, meses y no quiero decir los años que espero una señal,
quién sabe cuándo, cuánto y dónde. Yo tampoco lo sé y "quiénsabe" aún menos.
Prefiero no decir nombres esta noche, prefiero no trasgredir los límites de la realidad,
los límites de la privacidad,es decir, lo límites de ser humano.
Ser humano que no me siento.

Las luces la protegen, el cielo la lleva a caminar, los sueños la devuelven
y los días la olvidan.
"Pero ella baila de pie. Eso sí lo sé, baila de pie y se mueve como nunca antes
se había movido. Ella ahora bebe, bebe a morir; ya no llora, solo canta, canta esos tres versos que tanto
yo me sé. Ella aplaude y me mira crecer, me mira caer, me levanta el puño y con el arco de su ceja me levanta de nuevo."


La piel de durazno que ella tiene, la quiero yo.
La boca roja y las manos tibias, también quiero yo.
La piel, la voz, la tos, los ojos, la boca, la decencia, la demencia, la sin censura, la holgura, la cordura.
Eso también quiero.
Quiero yo todo de ella, eso quiero.

Quiero, deseo, agradezco, tiemblo, lloro caigo y río.

Es de noche, es oscuro y no se ve.
Pero si algo he de ver, es un vaso de agua, agua de cristal que cae.
Sensible al tacto como el mercurio, se me escapa de las manos y en gotas se deja caer,
veo el agua entreverse en mis manos y por mis dedos volar.

Te veo de blanco, te veo de espaldas y no quiero pensar más.
"Hoy quiero pensar de menos, hoy preferiría no pensar."

Tengo el cerebro perforado, tengo esos hoyuelos mal tapados; porque a pesar que me distraiga,
que intente voltear al lado opuesto, te sigo viendo a ti, de frente atada a un cuadro de secuencia inevitable, a un nefasto desenlace.
Te tuve en brazos, te sujeté de las piernas y te me fuiste de las manos.
Te fuiste en coche privado cuando yo no sabía manejar.
Coche que no quería ver.

Pasaron los días, y llegaron esos meses nuevos, y con ellos llegó un nuevo yo.
Mi nuevo yo te piensa y te mira en un espacio neuronal.
"En un lugar pequeñito que se llama esencia te llevo conmigo, me teñiste como el té y te quedaste profunda como el café en mi media garganta."


Las doce, se acaban y a mi ya no me quedan palabras, me quedan emociones que mi cuerpo
no sabe como procesar.
Mi cara es una expresión ambigua y me entran ganas de muchas cosas.
No sé que sucederá, quizá sonría a media luna, quizá llore así como garúa o me nuble como el cielo
en las tardes.
Pero eres tu mi tormenta,
como un rayo me has paralizado y como el sol,
te siento en mis manos,te siento tibia.
Luego te enfrías y vas más lejos.

Hoy todos duermen y yo tengo los ojos bien abiertos,
el corazón diluido y las pupilas atentas.

"Hoy saldré a mirar el jardín, a ponerme un anillo en el dedo, a tomarme una coca-cola y a darte un beso silencioso, solo para ti."

Pero antes de dormir,
antes de que amanezca,
cerraré los ojos iré al cielo un rato a ponerme un traje coqueto con un pastel en mano y flores en el pelo,
y te veré venir a mi,
te besaré contando los días que no te vi,
y contener las emociones será difícil para mi.
"Hoy todo es derroche, todo es permitido, todo es escaso."


Hoy no soy yo, y tu no eres más tu.
Hoy te tengo y tu me tienes.
Eso me basta.
Eres parte de mi esencia y te llevo conmigo.
Y aunque aún no lo aprenda bien,
eso no importa.
"Hoy tampoco se piensa,
hoy solo se siente."


Se siente bien.

Me tengo

"Me tengo a mi , porque no tengo a quien perder."

Tengo entre todas las cosas, la certeza de que no soy buena para todo y
que soy muy mala en muchas cosas.

Sé que de a uno, no se estimula al cambio y
que de a uno, no se llega a una solución
ni que de a uno se pueda crecer más allá de lo que "uno" se premedita a alcanzar.

Dónde están los otros, es lo que me pregunto cada día; quiero saber si ellos son reales o si son parte de mi imaginario.


Por las noches no duermo y de día me canso,
por las tardes me desgasto y en las madrugadas rezo,
rezo sí para estar de pie,
para caminar en puntillas y pintar con colores papeles amarillos que tengo desde hace ya varios años;
para no morir de sueño,
para saber que hay algo que busco y que aún no encuentro.

Tengo el fin pero no el medio.

"Me tengo a mi, porque no tengo a quien escribirle."

Tengo entre todas las cosas, la suerte de que no soy alegre para todo y
que soy sensible para algunas situaciones.

Sé que de a dos, no se puede ser completamente feliz y
se que de a dos, la vida no deja de ser egoísta
ni que de a dos la vida es completa porque de a dos no se llega a una respuesta concreta.

Por las noches en las que duermo,
sueño, me paro, lloro , grito y abro los ojos.
Por las tardes, pienso y
en las madrugadas rezo,
rezo sí para soñar de nuevo,
para repetir historias, para respirar mejor;
para darme cuenta que algunas cosas son de ficción.

Tengo las intención, pero no el estímulo.


"Me tengo a mi, porque tengo a quien perder, tengo a quien escribirle."

Me tengo a mi porque si me pierdo no me daré cuenta,
no seré yo seran los "otros",
aquellos que hoy deambulan como imaginarios.

"Me tengo a mi porque si me escribo no espero respuestas y si me respondo ya no me escribo."


"Me tengo a mi, porque no tengo a quien llamar por teléfono."

Tengo entre todas las cosas, la sensación de que no soy grande siempre y
que soy muy pequeña en las ocasiones que me convienen.

Sé que de a tres, no se se juega limpio y
que de a tres, no se quedan todos conformes
ni que de a tres las dudas se disipan siquiera.

De a tres se juega,
de a tres se miente,
de a tres se crean problemas, confusiones, discusiones y conversaciones.

Por las noches, solo en las que sueño,
tengo hambre.
Esas noches, me despierto,
separo los pies,
estiro las piernas
y me pierdo en el claroscuro.
Por las tardes pienso y en las madrugadas rezo,
rezo sí para soñar de nuevo,
para que me de hambre,
para comer todo y para sentir que tengo boca, lengua y dientes.

Tengo las sensación, pero no el estómago lleno.

"Me tengo a mí, porque no tengo a quien perder, no tengo a quien escribirle,no tengo a quien llamar".

Me tengo a mí, porque espero a los otros "imaginarios".
Los espero sí,
y no quiero a uno, dos o tres.
Quiero a cuatro, cinco, seis,
mil, mil, mil.
Los quiero a todos.

Pero ahora por las noches me tengo a mí y rezo,
rezo por mí, por ellos; y rezo por ti.
"Para que tengas a quien perder, a quien escribir y a quien llamar.Para que camines de puntillas, pintes, llores y comas.Para que estés vivo, respires y sientas.
Para que te tengas a ti como yo me tengo a mi."

Desvelo


Quién me dijo que no. Quiero saber quién fue.
Dímelo ya , que quiero partir en partes minúsculas a quién cada letra haya pronunciado en imperativo,
devolverle entonces en mayúsculas 'la' onomatopeya,
esa que lo hundirá hasta el próximo eclipse solar.

"Fue aquel sujeto desgarbado. Él me dijo que no."


"Trato de evitarlo una vez mas, y no puedo.
El silencio lo evita todo y lo interrumpe todo también."
Me muerde, me coje del brazo, me araña y me besa.
Así de dañino es.
Así de tormentoso, así, así, asi... y.

Fuiste tu. Y no quieres adimitirlo,
fue de casualidad o sin querer, pero fue.
Mastícalo como puedas pero fui yo quién te vio,
quien te siguió , quien te leyó;
y quien no durmió hasta descifrar cada una de tus palabras con solo atrapar el vapor que salía de ti.

Moviendo las nubes una por una y cruzando la neblina con mordiscos tan solo por verte.

Intento prender la luz, encender un reflector más y mentirme una vez más que puedo no dormir y que puedo prolongar mi condición de mortal;
y creerme por pocos minutos que controlo yo el tiempo, es inevitable,
me caigo de sueño.
Me caigo y nadie me atrapa.
"Caigo al vacío, me duele pero me río."

Virarás a la derecha y doblarás en la siguiente cuadra a la izquierda,
abrirás la puerta, entrarás, prenderás las luces, mirarás tu rostro con calma,
con pena,
con ansias.

Luego entraré yo una vez más, con mirada de caramelo y palabras de algodón.

!No! -dirás,
y esta vez yo ya no estaré.

La Catarsis


"A veces es en silencio y otras veces sin mesura."
Quién sabe cuándo.
Cuándo es que mi cabeza llegará a mis pies, a través de agua con sal.
Pasará por mis labios y luego caerá y pasará cerca, cerca y caerá en un desliz,
sin siquiera dejarse probar.

Alguien quiere decirlo, alguien quiere escuchar,
alguien quiere decir algo, aquí yo pretendo escuchar.

"La catarsis se esconde en un capricho,
en un desvelo,
en una risa peligrosa,
en una mirada tormentosa;"
y es que llevo días sin abrir los ojos de verdad, solo a 'medias',
y ser suspicaz no me queda nada bien.

Prefiero quedarme en cama, dar vueltas y reír.
Sentir cosquillas dentro y reír.
Prefiero abrir los ojos y cerrar la boca.
Prefiero cruzar los dedos, sentir frío y reír.

Dos arcos sobre mi nariz están a punto de enfrentarsea la fuerza de gravedad;
y yo lo evito. Como evito decir algunas cosas.
Los péndulos oscilan sin tempo y yo sé que pierdo el tiempo mirando lo que debería
dejar de mirar.

Un litro más por favor, que la sal se disuelve con el agua.
Un litro más por favor, que hoy tengo pereza.

Y yo que me disuelvo en una mesa, con un poco de razón,
en silencio,
en una brutal demencia.

A mamá.


"Hay días en los que pierdo la sensatez,
hay días que preferiría desaparecer;
y cada día se me hace más increíble pensar,
en cómo un ser tan exacto y excesivamente parecido a mí,
puede entender las paradójicas ideas que se cuecen en mi cabeza.

Ideas que sabe ella bien cómo destilar, para luego colar.
Porque para ella es tan fácil como hacer la limonada.

Porque ella, está 'malditamente' llena de amor celestial,
ese que mata y pudre a los demás.
A todos menos a mí."


Y esa fue la vez primera en que el cielo, el infierno y el limbo se fusionaron para dejarme dormir en paz, junto a mamá.